‘Sex Education’: las segundas partes son mejores (si cabe) que las primeras

TEMPORADA 2

Dicen que las segundas partes no son buenas, pero, desde luego, quien lo dijera seguro que no había visto aún la segunda temporada de ‘Sex Education’. La serie creada por Laurie Nunn regresa por todo lo alto: con más diversidad, con más desarrollo y mayor madurez en los personajes y explorando los alrededores de la educación sexual sin el consultorio de Maeve (Emma Mackey) y Otis (Asa Butterfield) pero con la ayuda de Jean (Gillian Anderson), que adquiere un mayor peso en la temporada.

Un problema con la expansión de un brote de clamidia hará saltar las alarmas en el instituto de Moordale, lo que deja en evidencia la falta de conocimiento sobre las enfermedades de transmisión sexual no solo por parte de los adolescentes, sino también por parte del profesorado. Con esta premisa, se hace necesaria la intervención de Jean en el instituto para informar a los alumnos todo lo relativo a la sexualidad, mostrando así los beneficios de que un centro escolar cuente con un profesional del tema entre sus aulas. La educación sexual llega de manera institucionalizada a las aulas en esta segunda temporada.

Sin embargo, el sexo no ocupa toda nuestra atención, aunque siempre se trata de forma natural, alejando todas las escenas del morbo efectivo. La segunda temporada de ‘Sex Education’ se centra en la sororidad femenina, en la comunicación afectiva y en la empatía, con la premisa del sexo, pero sin girar en torno a él. Se abren conversaciones sobre la agresión sexual, sus tipos, sus consecuencias, sin juzgar la reacción de las víctimas y sin restar importancia a sus distintas formas de tener cabida. Se tratan problemas como el vaginismo, las ETS, el uso del preservativo y las consecuencias de su falta de uso, por ejemplo, el recurrir a la pastilla del día después, entre otras cosas. Se profundiza en la bisexualidad, el deseo sexual siendo indiferente la edad, la asexualidad, la masturbación individual, lavativas… Como en la crítica de la primera temporada, confirmamos que ‘Sex Education’ sigue estando a la altura de su título.

En su segunda parte, la serie se abre y profundiza en otras tramas, dando casi el mismo peso que a la trama principal que envuelve a Otis. Esto nos lleva directamente a dos personajes cuyo desarrollo y cuyas tramas nos dejan con la boca abierta: Aimee y Eric. Quizás esta temporada, con una madurez mayor que la primera, nos haya hecho testigos de uno de los problemas con más repercusión social en la actualidad: el acoso que sufren las mujeres. Todo esto se nos muestra a través del personaje de Aimee (Aimee Lou Wood), que sufre una agresión sexual en el autobús de camino al instituto.

A través del desarrollo de esta trama, donde acaban involucradas casi todas las chicas (del instituto) importantes de la serie, se nos ejemplifican diferentes situaciones donde las mujeres sufrimos acoso y las consecuencias psicológicas y emocionales que conlleva. Son situaciones cotidianas, como le ocurre a Aimee, al principio evita el tema, le resta importancia, intentando no ser consciente realmente de lo que ha ocurrido. Las mujeres nos enfrentamos a este tipo de casos diariamente y, por desgracia, muchas situaciones ya están normalizadas. Por eso, es importante hacerlas visibles y darles la importancia que verdaderamente tienen.

En la serie podemos ver cómo este tipo de vivencias hacen necesario que haya responsables capacitados para enfrentarse a ellas, como ocurre en el caso de Aimee cuando va a comisaría a denunciar. Igualmente, nos enseña la importancia de la empatía y la sororidad, como vemos también en esa escena del autobús en el séptimo capítulo donde todas las chicas se suben juntas formando una piña para apoyar a Aimee y transmitirle su fuerza. Sin duda una de las mejores escenas de la serie por todo lo que ello implica.

Con el detonante del episodio que este personaje sufre en el autobús no solo se nos muestra un tipo de agresión sexual, si no que da lugar al tratamiento (muy emotivo y de manera inteligente) de algunos ejemplos sobre acoso y agresión sexual y su posterior recuperación. Aimee personifica todos los procesos: pérdida de confianza, miedo, inseguridad, aceptación, sororidad, recuperación de la confianza…

En cuanto a Eric (Ncuti Gatwa), el otro gran protagonista, se nos muestra un enorme cambio respecto a la primera temporada, aunque no pierde su esencia. En estos nuevos capítulos vemos una gran evolución reafirmando su identidad y con un aumento notable de su autoestima. En su trama vemos el recurrente conflicto entre la cabeza y el corazón, la razón frente a los sentimientos, pero enseñándonos que todos nos merecemos elegir y tener relaciones sanas. Un proceso de aceptación de uno mismo que a su vez emprende también Adam (Connor Swindells), con un cambio muy potente.

El resto de los personajes, con sus tramas y no menos importantes, siguen en su línea, pero con una visibilidad mayor. Y todos con sus cosas consiguen ganarse un huequecito en nuestro corazón, aunque Otis en esta temporada tenga que luchar fuerte por el espacio que se había ganado, ya que no lo consigue hasta un cambio y una autocrítica final. Aunque como ya mencionamos en la crítica anterior sobre la serie, en ‘Sex Education’ siempre se hace un balance positivo de cada situación, no ahonda en la crítica o el negativismo, todo se supera.

Maeve sigue demostrando ser uno de los personajes más maduros y esta vez se enfrenta a la convivencia con su madre y su hermana pequeña. Toda su infancia le pesa cada vez más hasta que al final de la temporada se ve obligada a tomar una decisión para que su hermana pequeña no pase por lo mismo que ella. Alejada del resto de tramas, no como en la primera que junto a Otis tenía más protagonismo en los consultorios, se relega a un segundo plano donde solo adquiere cierta importancia con el papel que juega en la denuncia de Aimee sobre la agresión sexual y cuando comienza a estar integrada en el grupo escolar los ‘Cerebrines’. Maeve siempre tiene los pies en la tierra, consigue volver al instituto y coger las riendas de su vida, aunque se tenga que enfrentar a situaciones familiares que no tienen el resto de sus compañeros.

Un nuevo personaje que aparece es Isaac (George Robinson), un joven con discapacidad que es vecino de Maeve y que logrará inmiscuirse en su vida. Una poderosa influencia que acabará ejerciendo sobre ella, y que seguramente veamos un mayor desarrollo en la siguiente temporada. Un punto a favor es que este personaje no se utiliza para dar lástima o generar ningún tipo de ternura o compasión, es un personaje más como el resto de alumnos del instituto de Moordale.

Con la tercera temporada ya confirmada, solo nos queda esperar ver qué nos puede aportar nuevo otra entrega, aunque se corra el riesgo de quemar la serie, ‘Sex Education’ es necesaria en la vida de todos. Cuando creías que la primera temporada no podría ser mejor, llega la segunda más madura, y ahora toca dejarle paso a la tercera.

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